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Entrevista al Doctor y Pediatra Luis Ortigosa , presidente de la Sociedad Canaria de Pediatría 

Como presidente de La Sociedad Canaria de Pediatría, ¿está preocupado por la falta de pediatras que tiene el SCS?

Pues sí, no solo aquí en Canarias sino en toda España, el 30% de las plazas que deberían estar cubiertas por pediatras sobre todo en atención primaria no lo están. Y eso significa un problema para la calidad asistencial sin desmejorar que los médicos que atienden a estos niños son médicos generales o médicos de familia que tienen su formación, pero para adquirir formación en pediatría nosotros hacemos cuatro años de formación especializada y estamos continuamente formándonos con lo cual está más que demostrado que la atención si está hecha por un pediatra es muchísimo mejor. Este déficit es un tema que hay que resolver.

De esta carencia de pediatras en el SCS, ¿Quién tiene la culpa?

Es una falta de previsión que se hubiese evitado viendo la cantidad de niños y adolescentes que hay, viendo la cantidad de médicos pediatras que hay y viendo la cantidad de médicos pediatras que se van a jubilar, que es un porcentaje bastante importante .En Canarias en este momento se están formando 20 pediatras, 10 en la provincia de Las Palmas y 10 en la provincia de Santa Cruz de Tenerife cada año, con lo cual habrá que aumentar la capacidad docente en hospitales para formar a estos nuevos profesionales. Pero eso va a ser un proceso de unos cuantos años. Es un tema de una cicatería administrativa penosa.

En el ámbito privado no existen este tipo de problemas, ¿por qué?

Muchos pediatras se van fuera, porque les ofertan mejores puestos de trabajo, se le ofrecen mejores condiciones profesionales no solamente a nivel de sueldos sino de responsabilidades. Eso es así, yo desde el principio y hasta hoy sigo siendo un defensor del sistema público de salud. Aquí hay dos sistemas que funcionan paralelamente y que no tienen por qué chocar uno con el otro que es, el sistema público de salud al que tenemos que defender y otro es el sistema privado,cuando la sanidad pública esta algo deficitaria la sanidad privada nos puede cubrir.Pero la realidad esque muchos pediatras prefieren irse a trabajar exclusivamente en la medicina privada antes que a la pública y habría que analizar el motivo.

¿Esto nos lleva a dos vertientes de la sanidad. La sanidad privada para aquellas personas que pueden pagarla y la sanidad para aquellas personas que necesitan un servicio de asistencia gratuita?.

Es un tema efectivamente que habla de inequidad, pero cuando hablamos de sanidad y de educación debemos apostar por lo público . La sanidad y la educación deben ser áreas que estén mimadas por la sanidad pública e invertir todo el dinero que se necesita para que todos los niños tengan acceso al colegio público, a la universidad pública y gratuita y a la sanidad universal gratuita con profesionales altamente cualificados.

El déficit de pediatras en la sanidad pública ha llevado las alarmas a muchos centros hospitalarios...

Es un tema delicado que me gustaría abordar con total claridad. Yo soy un defensor de la sanidad pública y como tal defensor entiendo que nosotros no podemos generar la falsa idea de que al lado de nuestra casa tiene que haber un centro de salud y que tiene que haber un especialista, eso no puede ser la sanidad pública, tiene que haber hospitales de referencia y después ya empezamos con la importancia de que haya más hospitales comarcales,un hospital en donde hayan especialistas mínimos, internistas, pediatras, ginecología, servicio de radiología…etc.Esa planificación la tienen que hacer los responsables políticos. Tenemos que empezar por dotar a todos los centros de pediatras y al mismo tiempo a los hospitales comarcales, esto no es un tema de medio plazo, ni siquiera de corto plazo porque es que no hay pediatras ni siquiera en la península. Hay unos cuantos que como usted dice que están en la medicina privada quizás si se les ofertaran mejores condiciones se irían a la pública.

Hay gobiernos autónomos que si un niño o niña que no esté vacunada, no puede inscribirse en un colegio público, ¿es una medida tajante?

Creo que es una medida muy interesante. Y aquí tenemos que hacer un análisis de forma que los mensajes queden muy claros. En primer lugar, en España la vacunación no es obligatoria, la vacunación es universal y gratuita pero no obligatoria. Pero resulta, que sin ser obligatorio el 95 por ciento de los niños españoles son vacunados. ¿Qué significa esto? Que la mayoría de los padres consideran que la vacunación es importante, la atención en España en este momento está muy bien cubierta. Nos queda un 5 por ciento del que tendríamos que hablar sobre por qué no están vacunados, pero ese 95 por ciento está muy bien, con lo cual generar en este momento, la necesidad de obligar a vacunar a los padres quizá no sea muy eficiente, porque puede generar “anticuerpos” en estos padres que temen la libertad de que no quieren que los obliguen. Es un tema delicado. Yo soy miembro del Comité de Vacunación, así que a nosotros los pediatras cuando nos preguntan. ¿Usted cree que sería conveniente hacer obligatorio la vacunación? Pienso que en ese momento en España no,lo que tenemos que ser es, estrategias. Que es lo que estamos haciendo día a día y a aquellos padres que aún tienen dudas, resolvérselas.

Si yo vacunó a mis hijos y otros padres no vacunan a sus hijos, ¿Qué puede pasar?

Nada porque el suyo está vacunado, hay niños que no pueden vacunarse, por culpa de leucemias, linfomas y otras patologías .Y aun así los padres quieren vacunarlos. Nosotros aplaudimos esa decisión, es una decisión que además no es nueva, hace unos meses una jueza en Barcelona sentenció a favor de una guardería pública, porque un padre con niños no vacunados quiso entrar en esa guardería pública, la madre demando a la guardería,pero la jueza hizo una sentencia a favor de la guardería. Lo público prevalece sobre la ideología, yo a usted no le estoy obligando, si usted no quiere vacunarlo es muy licito, es muy libre, pero en esta guardería no puedo dejarlo entrar.

Cuando un niño va a entrar a un colegio a los tres años, los pediatras hacemos un seguimiento y vemos si los niños están vacunados o no, pero que quede claro, si un padre no quiere vacunar a su hijoy no hay ninguna ley que lo obligue .

¿Cómo me convencería de que las vacunas son buenas?

Tengo a la ciencia que me apoya y tengo muchos argumentos. Porque las vacunas salvan vidas. Siempre decimos que después de la potabilización del agua, las vacunas son las medidas más vidas salvan. Y si queremos poner ejemplos, tenemos La viruela, que se erradicó en el año 1979, gracias a una campaña mundial de vacunación. Estamos en un momento en el que quizás dentro de cuatro años podamos decir que ya no hay Polio en el mundo, por la campaña mundial de vacunación que se está llevando a cabo. Si los países se unen, vamos a ir eliminando enfermedades que solamente se transmiten por el hombre, no podemos erradicar la Malaria, ni la Fiebre Amarilla, ni el Dengue…pero una enfermedad como la poliomielitis, el sarampión o la varicela las llegaremos a erradicar algún día, siempre que haya una campaña de vacunación, en la que podamos convencer a los padres que tienen dudas, de que las vacunas son segurasy eficaces. Y hacerles entender que los movimientos antivacunas lo que difunden son mitos y falsedades en cuanto a las vacunas.

Las vacunas funcionan, las estadísticas muestran que en paísesdonde nose vacuna el brote es regular, pero en países que están vacunando como en el nuestro, no hay enfermedad. Con lo cual funcionan espectacularmente.

 

La Sociedad de Pediatría de Canarias, ¿Está preocupada por la epidemia del Siglo XXI que es La Obesidad Infantil?

Tenemos el 20% de obesidad infantil. Hemos olvidado las mejores formas de alimentación,la dieta mediterránea o Atlántica.Comer frutas, verduras, cereales, granos… para cambiarlo porun exceso de alimentos con grasas malasy con azúcares. Si a esto encima le añadimos, la inactividad, no hacer ejercicio sino estar sentados delante de un videojuego, la cosa empeora. Tenemos que inculcar a las familias a que tengan hábitos saludables de alimentación y deporte.

El problema es que, si no controlamos la obesidad desde pequeños, no estaremos evitando enfermedades del futuro, arterioesclerosis, infartos…. Si nosotros generamos estos hábitos saludables de vida en el niño estamos previniendo con 20 o 30 años de antelación enfermedades de adultos.

Se podría llegar a la paradoja de que los hijos mueran antes que los padres.

¿Digamos que la prevención, sobre todo desde la Pediatría tiene que ser fundamental.?

Eso es fundamental. Más vale prevenir que curar. ¿Cuál es la mejor forma de prevenir enfermedades infecciosas graves? Vacunando.