El presidente de la Generalitat Quim Torra

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha pedido este miércoles al rey una reunión este viernes, aprovechando la visita del monarca a Tarragona para la inauguración de los Juegos Mediterráneos, para exponerle la situación que se vive en Cataluña y para explicarle "cómo se siente una gran parte del pueblo" catalán.

Así lo plantea Torra en la posdata de una carta que ha enviado este miércoles por la mañana al monarca, firmada conjuntamente con los expresidentes de la Generalitat Carles Puigdemont y Artur Mas: "Hemos de hablar. He de poder explicaros todo lo que hemos escrito con los presidentes Mas y Puigdemont en la carta precedente. Es, para mí, en mi condición de presidente de Cataluña, un deber moral", dice en la carta.

"Por eso, estoy convencido de que querréis encontrar un rato en vuestra visita a Cataluña este viernes para hacerlo y para vernos. No os pido que renunciéis a nada sino que os amparéis en la lectura más abierta y democrática de la Constitución y en el rol que se le confiere al jefe del Estado", continúa diciendo Torra en esta posdata, firmada solamente por él.

Torra ha anunciado el envío de dicha misiva durante la primera sesión de control al Govern en el Parlament, en respuesta a una pregunta del portavoz de JxCat, Albert Batet. Sin embargo, no ha desvelado ni en la carta ni en su intervención ante el Pleno si este viernes piensa acudir a la inauguración de los Juegos Mediterráneos de Tarragona, a la que sí irá Felipe VI.

"Reparar y recoser"

En su carta conjunta, Torra, Puigdemont y Mas destacan que la ceremonia de inauguración de los Juegos Mediterráneos este viernes en Tarragona representa una "oportunidad" para, dicen, "reparar y recoser aquello que la violencia, la represión y la persecución contra el referéndum del 1 de octubre provocaron".

La carta empieza asegurando que en 1990 el rey dijo "Cataluña es la que los catalanes quieren que sea", y el texto pide que esas consideraciones se hagan efectivas ahora a través de una negociación, un diálogo y una votación.

"Entended, Señor, que el 1 de octubre es y será un día muy especial para la mayoría de los catalanes. Aprovechad este momento y no dejéis perder la ocasión", señalan, con voluntad de "abrir una etapa de diálogo, negociación, reconocimiento, respeto democrático, modernidad institucional y respeto por los derechos civiles y políticos y las libertades fundamentales".

A su juicio, "hay que abrir una etapa de negociación que acabe dando la palabra a la ciudadanía de Cataluña", porque "ningún demócrata se puede oponer a dar voz a la gente".

"No pedimos nada que no esté a su alcance. Escúchenos sin apriorismos ni prejuicios y ayude a facilitar un proceso de apertura, modernización y prevalencia democrática. Si lo hace, nos encontrará", añaden.