El coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo

Los resultados del último barómetro del CIS, que ha evidenciado el ascenso continuado de Ciudadanos en intención de voto, sobre todo en los últimos meses con Cataluña como principal asunto de la actualidad política, a costa de un PP que sufre el desgaste en las urnas y por la acción de gobierno, han agriado un poco más la relación entre el partido de Mariano Rajoy y el de Albert Rivera, y desde las filas 'populares' arremeten contra un Ciudadanos al que consideran "veleta" y resultadista.

El coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, ha acusado al partido con el que pactaron la investidura de Rajoy de cambiar de posición según le conviene, y pese a admitir que el PP no se conforma con los resultados que le augura el CIS, ha señalado que "el PP no vive de las encuestas, otros sí".

En rueda de prensa tras el comité de dirección del PP, Maíllo ha señalado en cualquier caso que dicho sondeo confirma que su partido volvería a ganar las elecciones y sigue siendo el "preferido" de los españoles.

También ha restado importancia al hecho de que el líder de Cs, Albert Rivera, sea el mejor valorado por los españoles y ha considerado que "todo es coyuntural" y "pasajero", además de considerar que los votantes de izquierda son "mucho más implacables" contra el PP y sus líderes en este tipo de sondeos.

"Campéon de la abstención"

En cualquier caso, Maíllo ha insistido en criticar a Ciudadanos por moverse siempre por puro "interés electoral y partidista", y lo ha calificado como el "campeón de la abstención", que no se moja en determinados asuntos o "en cuanto hay algún problema se quita de en medio" para no verse afectado.

La ofensiva del PP contra Ciudadanos viene ya de algunas semanas atrás, por la negativa del partido naranja a intentar la investidura de Inés Arrimadas en Cataluña -imposible con la mera aritmética parlamentaria en la mano-, y en los últimos días en torno a la discusión sobre la prisión permanente revisable.

El presidente del Gobierno reivindicó este fin de semana al PP como el partido "original" del centro-derecha español que ha demostrado su eficacia, mientras que alertaba del peligro que supone Cs, al que considera un partido sin "ideas claras" que revisa permanentemente sus principios.