El presidente del BCE, Mario Draghi

El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado este jueves que inyectará más liquidez a los bancos a partir de septiembre y que retrasa la subida de los tipos de interés -actualmente en el mínimo histórico del 0%- "al menos hasta el final de 2019"  por el debilitamiento económico que sufre la zona euro.

El PIB de la zona euro avanzó en 2018 a su ritmo más bajo de los últimos cuatro años y para este ejercicio se espera un frenazo aún mayor. De hecho, el BCE ha seguido la línea de otros organismos como la OCDE y la Comisión Europea y ha rebajado con fuerza la estimación realizada en diciembre (del 1,7%): ahora cree que la eurozona solo crecerá un 1,1%.

"La persistencia de incertidumbres relacionadas con factores geopolíticos, la amenaza del proteccionismo y las vulnerabilidades en mercados emergentes parecen dejar huellas en la confianza económica", ha declarado el presidente de la entidad, Mario Draghi, quien ha reducido el pronóstico para 2020 -una décima, hasta el 1,6%- pero no para 2021 (será del 1,5%).

La debilidad y la incertidumbre marcan la economía

En un tono más pesimista de lo habitual, y realizando un movimiento más audaz de lo esperado, Draghi ha reconocido que varios miembros del órgano rector del BCE se han mostrado partidarios de aplazar esta subida al menos hasta marzo de 2020. Eso sí, otros también han expresado su preocupación por los riesgos vinculados a mantener el precio del dinero "demasiado bajo por demasiado tiempo".

"Quizá todavía estamos en un periodo de continua debilidad (económica) y además hemos terminado entrando en otro de incertidumbre generalizada. Esas son las razones por las que nuestras previsiones se han revisado a la baja de forma bastante significativa", ha explicado Draghi.

Precisamente sobre los esfuerzos del BCE por brindar orientación a los mercados financieros en momentos como este, el banquero italiano ha afirmado: "En una habitación oscura te mueves con pasos pequeños, no corres pero sí te mueves".

Más liquidez a la banca para que el crédito no se cierre

Uno de esos movimientos es darle más liquidez a la banca. La nueva ronda de operaciones de financiación a largo plazo con objetivo específico (TLTRO-III) se realizarán cada tres meses entre septiembre de 2019 y marzo de 2021, con un plazo de vencimiento de dos años.

Entre los objetivos de estas subastas de liquidez se encuentra el evitar una contracción del crédito que podría exacerbar la desaceleración económica. De hecho, según señala Reuters, los bancos comerciales ya han comenzado a restringirlo ante la caída de la producción industrial y las exportaciones.

"Estas nuevas operaciones ayudarán a preservar las condiciones de préstamo favorables, así como la transmisión suave de la política monetaria", ha detallado, tras especificar que las TLTRO-III se realizarán a un interés indexado al tipo de interés de referencia para operaciones de refinanciación. 

Otra de las medidas acordadas por el organismo es seguir reinvirtiendo el principal de los bonos adquiridos mediante el programa de compra de deuda pública y privada "por un periodo prologado después de que empiece a subir los tipos de interés" y, en cualquier caso, "durante el tiempo que sea necesario para mantener unas condiciones de liquidez favorables y un amplio grado de acomodación monetaria".