La Guardia Civil ha detenido en Costa Teguise (Lanzarote) a una mujer y cuatro hombres, de edades comprendidas entre los 19 y los 27 años, con varios antecedentes contra el patrimonio, como presuntos autores de un delito continuado de estafa en el alquiler de viviendas.

Un comunicado de la Comandancia de Las Palmas especifica que los presuntos estafadores ofertaban el alquiler ficticio de un apartamento en un complejo residencial de la localidad consiguiendo hasta 2.200 euros.

Las pesquisas comenzaron el pasado 14 de diciembre cuando una de las víctimas denunció la estafa e informó que había pagado mediante transferencia bancaria de 1.100 euros el alquiler y fianza de un apartamento, para recibir numerosas excusas a la hora de la entrega de las llaves.

Además, el estafado observaba que el piso por el que había pagado se seguía anunciando en internet -Facebook- como disponible para el alquiler.

Los investigadores localizaron a uno de los presuntos autores de la estafa, de iniciales J.C.M.R., quien además se presentaba en sus redes sociales como agente de la Guardia Civil para obtener la confianza.

En unión de otro de los investigados, C.D.D.S., captaban a las víctimas y les enseñaban un apartamento, consiguiendo que se les entregaran la cantidad de dinero establecida en el anuncio (550 euros de alquiler y otro tanto en concepto de fianza) sin firmar contrato alguno y con falsas promesas de ocupación inmediata del inmueble.

En los días posteriores nunca se cumplió el acuerdo referido y se aludieron diversas excusas, como reparaciones de última hora en el apartamento.

Este comportamiento delictivo se dio al menos en dos ocasiones, una el día 14 y otra el 16 de diciembre, aunque los investigadores no descartan que haya más víctimas por estos hechos.

La Guardia Civil recopiló indicios para identificar e investigar a J.C.M.R. y C.D.D.S. -contando además este último con medidas cautelares de alejamiento de su expareja sentimental- como presuntos autores de un delito de estafa por estos dos casos.

Asimismo, fue investigado una tercera persona, de iniciales I.C.C., por colaborar en la estafa.

Continuando con las pesquisas, los agentes determinaron la participación de más personas en esta estafa de alquiler, identificando a un hombre y una mujer -pareja sentimental además- que presuntamente usaron sus respectivos puestos de trabajo -cerrajero y gestora de una inmobiliaria de un banco- para facilitar las llaves de inmuebles recuperados a los dos primeros investigados.

Los agentes determinaron que estas cinco personas formaban una asociación ilícita con una estructura y reparto de funciones definido, ya que gracias a su trabajo la gestora de inmuebles conocía con antelación la ubicación, fecha y hora de los lanzamientos judiciales de su entidad bancaria.

Con posterioridad acudía el cerrajero y obtenía a escondidas una copia de la llaves para, acto seguido, dárselas a J.C.M.R. y C.D.D.S., quienes se encargaban de captar y recibir el dinero de las víctimas.