Resultado de imagen de un simulacro de lucha contra la contaminación marina

La Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias dirige estos días, a través de la Dirección General de Seguridad y Emergencias, un simulacro de lucha contra la contaminación marina en la costa y aguas de Gran Canaria ante un escenario simulado de choque de dos buques con vertido de hidrocarburos y posible carga química.

La viceconsejera de Medio Ambiente y Seguridad, Blanca Pérez, ha dirigido hoy la primera fase del simulacro, consistente en un ejercicio de mesa desarrollado en las instalaciones del CECOES 1-1-2 de Las Palmas de Gran Canaria, en el que se han activado secuencialmente las comunicaciones y protocolos entre administraciones, la activación de los correspondientes planes de emergencia y las medidas de control.

Pérez ha estado acompañada en esta primera jornada del simulacro por el subdelegado del Gobierno en la provincia de Las Palmas, Luis Miguel Molina; el jefe de la Demarcación de Costas en Canarias, Ricardo Pérez, y representantes de los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria y Telde.

Participan en este simulacro la Dirección General de Seguridad y Emergencias; Salvamento Marítimo; Capitanía Marítima; Subdelegación del Gobierno; Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria; Ayuntamiento de Telde; Cabildo de Gran Canaria; ULPGC y Cruz Roja.

El escenario planteado ha supuesto la activación del Plan Específico de Contingencia por Contaminación Marina (PECMAR), primero en Nivel 1 y, posteriormente, en Nivel 2; el Plan Estatal de Protección de la Ribera del Mar, en situación de alerta; el Plan de Emergencias Insular de Gran Canaria (PEIN) y los planes municipales de Las Palmas de Gran Canaria y Telde.

La segunda fase del simulacro, consistente en un ejercicio sobre el terreno, se llevará a cabo este jueves, 24 de mayo, en la Playa de Bocabarranco, entre los términos municipales de Telde y Las Palmas de Gran Canaria, y movilizará a unos 100 efectivos. En este caso, se hará un despliegue de medios de lucha contra la contaminación marina con el objetivo de simular una respuesta real ante una posible contaminación por hidrocarburos.

Blanca Pérez destaca la importancia de organizar simulacros como este, que ayudan a avanzar en el campo de la coordinación, "algo fundamental cuando ante una emergencia intervienen tantas administraciones, cada una de ellas con un papel definido", señaló.

"En el último año nos hemos visto en la situación de tener que activar el PECMAR en varias ocasiones y, tanto en estas como en otro tipo de emergencias en las que hemos tenido que intervenir, tuvimos la ocasión de comprobar la importancia de una actuación coordinada entre todas las administraciones bajo la dirección del plan correspondiente. Es por ello que, desde la Viceconsejería y desde la Dirección General de Seguridad y Emergencias, potenciamos este tipo de ejercicios que nos ayudan a mejorar los procedimientos y revisar los protocolos y que, en definitiva, sirven para alcanzar una mayor efectividad a la hora de evitar o minimizar los daños personales, materiales o al medio ambiente".

La viceconsejera agradeció especialmente al MAPAMA su participación, poniendo a disposición de este ejercicio profesorado para formar a los intervinientes y gran parte de los medios materiales que se van a utilizar (como EPIs, barreras, irrigadores, contenedores y material para simular el contaminante). También a la Subdelegación del Gobierno, Capitanía Marítima y Salvamento Marítimo por su implicación en la organización y desarrollo del simulacro.

Destacó, asimismo, el compromiso de las dos corporaciones locales participantes, señalando que el Ayuntamiento de Telde aporta 30 integrantes del grupo de Protección Civil, mientras el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aporta, igualmente, una treintena de participantes de Protección Civil, Policía Local, Medio Ambiente y Ciudad del Mar.

El subdelegado del Gobierno en Las Palmas, Luis Molina, señaló que "con este tipo de ejercicios, se busca reforzar la capacidad de respuesta ante una eventual emergencia de contaminación, como complemento a los esfuerzos que se están llevando a cabo en materia de prevención y detección temprana. Igualmente, este simulacro pretende mejorar la rapidez y eficacia en la primera respuesta ante accidentes o incidentes, como elemento clave para minimizar los riesgos y sus consecuencias".