Fotografía de recurso de tres mujeres y un hombre trabajo en una oficina

La brecha salarial en el trabajo apenas ha disminuido en los últimos 27 años y en 2018 la probabilidad de trabajar para una mujer era 26% inferior a las de un hombre, una mejora de apenas el 1,9% con respecto a 1991, según ha revelado la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe.

El estudio de la organización ha evidenciado que el 70% de las mujeres prefieren trabajar que quedarse en casa, cuestión en la que coinciden el 65% de los hombres.

"Ya no se puede afirmar de manera creíble, en ninguna región ni con respecto a ningún grupo de ingresos, que las diferencias en cuanto a empleo entre hombres y mujeres obedecen a que las mujeres no quieren trabajar fuera del hogar", ha señalado la jefa del Área de Género, Equidad y Diversidad de la OIT, Shauna Olney, en una rueda de prensa.