Imagen de la portada del informe de la OCDE sobre migraciones 2018

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) apunta en sus estimaciones que este repliegue se debe a una disminución considerable del número de refugiados que obtuvieron asilo, especialmente en Alemania, que recibió un 73% menos de peticiones que en 2016. Alemania, con 198.000 solicitudes el año pasado, se quedó en segundo lugar, superada por Estados Unidos, que en el mismo periodo recibió 330.000.

Solo la mitad de las peticiones de asilo se registran en Europa. El país que más ha visto aumentar estas demandas es Canadá (112%), seguida por Australia (29%) y Estados Unidos (26%). Los miembros de la OCDE acogen a 6,4 millones de beneficiarios de la protección internacional (más de la mitad afincados en Turquía).

Aunque la cifra de nuevas peticiones de asilo sigue siendo alta (1,23 millones), el número de demandas en los 35 países miembros de la OCDE cae sustancialmente con respecto a 2016 (1,64 millones), año en el que se notó una fuerte progresión no vista desde 2007, pero es todavía superior a las anteriores a 2015.

Irak, Afganistán y Siria son los principales países de origen y presentan una de cada cuatro peticiones de asilo (25%), aunque esta cifra en 2016 se elevaba hasta el 43%.

La inmigración por reagrupación familiar representa la principal forma de llegada, con el 38% del total de inmigrantes permanentes, aunque se aprecia una ligera progresión de llegadas por trabajo (3%).

La movilidad de estudiantes internacionales en establecimientos de países de la OCDE crece un 8% interanual, aunque el informe apunta que el que sigue siendo el primer país favorito de destino, Estados Unidos, redujo en un 27% los permisos a estudiantes.