La Mini Transat se aproxima al Cabo de Finisterre, rumbo a Las Palmas de Gran Canaria

Después de tres días de navegación, los 87 navegantes de la Mini Transat La Boulangère se aproximan al Cabo de Finesterre para completar uno de los hitos más complicados en su travesía. La regata, una de las pruebas más exigentes para los marinos en solitario, zarpó el pasado sábado 5 de octubre desde La Rochelle para bordear la cornisa norte de la Península Ibérica y tomar proa hacia Las Palmas de Gran Canaria. La ciudad acogerá a la flota en las próximas semanas, para, el próximo 2 de noviembre, acoger la salida hacia la meta, en Le Marín (Martinica), al otro lado del Atlántico.

El ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de las concejalías de Turismo y Ciudad de Mar, es una de las entidades organizadoras de una prueba con gran prestigio en el calendario internacional de la vela. La capital grancanaria acogerá por segunda vez la regata, después de una primera experiencia en 2017. En esta ocasión, aguarda a 87 navegantes que compiten en las categorías de Proto (embarcaciones hechas específicamente para los participantes) y Serie (con navíos de fabricación de serie).

El grueso de la flota encara en la tarde de este lunes, 7 de octubre, la aproximaciones al Cabo de Finisterre, en el Norte de la Península. Han completado hasta la fecha tres jornadas en el mar, sin que ninguno de los competidores se haya despegado del resto: todos los participantes están en contacto al menos con otro compañero, con la formación incluso de pequeños grupos en la travesía.

Pero no ha sido un trayecto monótono para la Mini Transat: en la noche del domingo los marinos tuvieron que encarar una burbuja naticilónica, para afrontar luego los vientos de Sur/Sudoeste en su recorrido.

La Mini seguirá en su aventura en estos días de navegación hacia el Sur. Todo, en una edición que cuenta con la participación de ocho mujeres y el canario Miguel Rondón.