En la trayectoria profesional de los futbolistas existe un deseo que se repite en muchos casos particulares. Los deportistas quieren retirarse del fútbol profesional en el equipo de la región que los vio nacer futbolísticamente. No se trata de un caso particular, sino que hombres como Messi, Ibai Gómez o Fernando Torres ya reconocieron que les gustaría retirarse en su primer club o en entidades significativas de su tierra natal. A menudo este hecho supone más un deseo que una realidad, ya que se deben cumplir una serie de variables que hagan posible dicho retorno.

Esta semana ha sido noticia un caso particular que guarda relación con este planteamiento: David Silva. El centrocampista milita actualmente en las filas del Manchester City, y ya ha anunciado que esta temporada será la última en la que lucirá los colores del equipo inglés. El jugador, que lo ha ganado absolutamente todo en relación al fútbol inglés -junto con una etapa gloriosa en el combinado nacional- ya ha reconocido públicamente que le gustaría volver a la UD Las Palmas, aunque es una situación que deberá gestionar junto con el apoyo de su familia.

Las Palmas fue uno de los equipos que tenían entre ceja y ceja conseguir el ascenso a final de temporada. Desgraciadamente, no fue posible, y fue otro equipo insular -concretamente el Mallorca- quien ha certificado el regreso a Primera. Lo hizo ante el Deportivo en un duelo vibrante que acabó con el triunfo balear, dos ascensos consecutivos en dos años.